Muy poco extendida en nuestro país, la versión de batalla corta del Land Cruiser de finales de los 80 es un interesante todoterreno que mantiene las características habituales de los modelos de la firma. Francisco DíazA pesar de su similitud estética no debe confundirse a este Land Cruiser con su homónimo, el polémico 250 TD ensamblado en Portugal y con motor VM. El LJ-70 es un modelo producido en Japón y equipado con motor Toyota, que en nuestro país apenas se comercializó de forma oficial por parte del primer importador para la península de los Toyota. De hecho llegó en cantidades muy pequeñas debido a los cupos que por aquel entonces limitaban las importaciones procedentes de Japón. También se pueden encontrar algunas unidades, como la que ilustra estas páginas, procedentes de otros países europeos. Como decimos, el LJ-70 es la versión más pequeña, con el chasis más corto, entre las numerosas y distintas variantes de este modelo. El propulsor es un diesel de 2.5 litros -también existen una versión de gasolina- que un par de años antes había recibido una pequeña inyección de potencia con la adopción del turbocompresor, alcanzando la modesta cifra de 86 CV de potencia máxima. Por lo demás, cuenta con un esquema técnico bastante tradicional, con un sólido chasis al que se atornilla la carrocería, dos ejes rígidos, eso sí sustentados por muelles, y tracción habitualmente trasera, con la delantera conectable por medio de un interruptor en el salpicadero. Cuenta, además, con una auténtica reductora que cumple bastante bien su función gracias a un desarrollo realmente corto. Con tal bagaje técnico el comportamiento de este Land Cruiser no revela grandes sorpresas. La suspensión absorbe bastante bien las irregularidades del terreno, el confort es aceptable y garantiza una buena capacidad de tracción. En pistas rápidas hay que tener cuidado con las reacciones un tanto nerviosas del tren trasero, provocadas en gran medida por la corta distancia entre ejes; y cuando las cosas se complican, contamos con ángulos característicos razonables y una auténtica reductora. Menos halagueñas son las cosas en carretera, donde la cifra de potencia se muestra un tanto justa para mover con soltura una carrocería cuyo peso en vacío es elevado. La disponibilidad en el mercado de ocasión es bastante escasa, y pese a contar con la fiabilidad legendaria de los modelos de la firma nipona, los muchos años y kilómetros harán necesario estudiar con atención el estado del vehículo.  | | | FICHA TÉCNICA | |  | | TOYOTA LAND CRUISER LJ-70 (1988) | Motor tipo: Turbodiesel cuatro cilindros en línea. Cilindrada: 2.446 c.c. Potencia máxima: 86 CV a 4.000 rpm. Par máximo: 188 Nm a 2.400 rpm. Tracción: Trasera con la delantera conectable. Cambio: Manual de cinco velocidades. Recuctora. Suspensión: Ejes rígidos con muelles. Frenos: Discos delante / tambor detrás. Largo x ancho x alto: 4.060 x 1.690 x 1.885 mm. Peso: 1.730 kg. Neumáticos: 205 R 16. Distancia entre ejes: 2.310 mm. Velocidad máxima: 135 km/h. Consumo medio: 10,7 L / 100 km. Altura libre: 200 mm. |  | |