A lo largo del recorrido propuesto vamos a pasar por diferentes ecosistemas que en gran medida vienen condicionados por las diferentes alturas por las que circulamos. En principio, y como decimos, los pinos de repoblación dominan durante gran parte del recorrido, ya que fueron plantados masivamente en toda la comarca durante los años 60 y 70. Pero aún se conservan zonas con la original vegetación, formada en su mayor parte por bosquetes de matorrales y algunos robles, dominando especies aromáticas como la lavanda y el romero. Junto a los arroyos encontramos otro tipo de vegetación: olmos, chopos y sauces se reparten las zonas más húmedas. El aislamiento y la prácticamente nula población favorecen un buen desarrollo de la fauna, por lo que son abundantes los corzos y jabalíes, más fáciles de ver los primeros, especialmente a primera hora de la mañana o al atardecer, casi siempre en pequeños grupos de hasta cuatro individuos. También hay una rica avifauna, con especies emblemáticas como el águila en diferentes subespecies o el buitre.