inicio
Miércoles, 18 de octubre 2017
Entrar a tu zona privada
Lo olvidé Recordarme
Portada Secciones Ecológicos Edición Digital Clubes y Actividades Mercado de ocasión Tienda 4x4 Galería de fotos Vídeos
Estas En: Secciones | Viajes de Aventura | Vuelta al mundo | Preparar para imprimir Enviar por correo

ETAPA 48. ARGENTINA. VIADUCTOS, FORTALEZAS Y LA RN40


Relacionados
Enlaces
Descargas
Nuestro viaje alcanza el cielo siguiendo el "Tren de las nubes". Seguimos nuestra ruta por las alturas una vez más y alcanzamos el paso de "El Abra del Acay", a 5.000 metros. ¿Nuestra recompensa? El hermoso valle de Calchaquís… Textos: Megan Unmee Son. Fotos: Laurent Granier y Philippe Lansac

En las nubes

San Antonio de los Cobres parece perdido en el tiempo, o más bien, perdido entre las nubes. Esta tradicional ciudad de la puna, situada a 3.744 m, se conoce por ser una de las paradas en el recorrido del célebre "Tren de las Nubes", el tercer ferrocarril más alto del mundo. Con 29 puentes, 21 túneles, 13 viaductos, espirales y tramos en zigzag, el trayecto que permite romper tal aislamiento es impresionante. Llegamos, por supuesto, utilizando el camino, que nos proporciona buenas dosis de emociones, ya que nos obliga a tener cuidado con las secciones excavadas que cruzan el río. Por suerte, estamos en la estación seca. Incapaces de contemplar esta maravilla artificial desde las pistas, repiqueteamos tras los numerosos microbuses turísticos para ver La Polvorilla, el viaducto más alto del ferrocarrill, en el entorno de los 4.200m, no lejos de San Antonio de los Cobres. Miramos, diminutos, cómo se eleva sobre nosotros con sus pistas que alcanzan las nubes…

La mítica "40"

Uno no puede conducir en Argentina sin la tentación de abandonar las pistas en la mítica Ruta 40, especialmente el camino de tierra que cruza el país en toda su longitud. Llegamos a él en San Antonio de los Cobres, y enseguida nos advierten: "Al otro lado deben ser cautos. El camino puede ser sumamente estrecho en las curvas, y aunque no se vea tráfico, ¡Cuidado!". El dueño de la hostería ríe entre dientes. Continuamos nuestra subida regularmente hacia el "Abra del Acay", a casi 5.000 metros. Éste es el punto más alto que hemos alcanzado en esta vuelta al mundo, y nuestro vehículo no puede escapar a tal circunstancia, así que tratamos de cuidar el motor en nuestro camino hacia la cima.

La plana extensión del puna ya queda tan lejos como el azote del viento a nuestro alrededor. Escapamos rápidamente de su abrazo efusivo. La altitud nos afecta rápidamente, y las frías temperaturas no invitan a prolongar la visita. Del otro lado, el valle se precipita, esta vez no en el puna, pero sí en un desfiladero que se estrecha bruscamente cuando descendemos. Seguimos el río que momentáneamente une al Valle Calchaquís, una región con una turbulenta historia en la etapa pre-incaica y más tarde en la era colonial, que parece esculpida en las formaciones de roca y en las colinas multicolores. Afortunadamente la ruta también se tachona de aldeas pintorescas que nos permiten descansar un poco. El adobe y las casas de paja nos hacen recordar fechas pasadas.

La Poma es nuestra primera parada una vez de vuelta en la civilización. Se trata de una encantadora ciudad de estilo colonial "protegida" por los volcanes "gemelos", dos cumbres basálticas que se elevan sobre el pueblo. En este punto la ruta se nivela hacia una lenta pendiente que nos permite un cierto relajamiento mientras seguimos nuestro camino a lo largo del Río Calchaquí. El paisaje no tarda en verse invadido de cactus, y sólo a intervalos intermitentes se aprecian las manchas verdes de los oasis habitados. Cuando alcanzamos Cachi, ya nos sentimos atrapados por el encanto de esta región todavía bastante desconocida. Viendo la montaña coronada de nieve que se eleva sobre la población, entendemos de donde llega el agua que irriga los campos de alfalfa y las huertas de pimientos rojos en un entorno desértico.

El resto de la gente de Diaguita se disemina por los valles en sitios tales como La Paya, Los Graneros y Tolombón. Las delicadas construcciones de las iglesias, con sus típicos campanarios de adobe, se pueden encontrar en cada una de las ciudades. Pasando Colte, hacemos una visita a los tejedores locales, por lo general hombres, que demuestran su habilidad en la producción de hermosos textiles. Luego emprendemos camino hacia Molinos, cuna del que fue último gobernador realista de Salta, Nicolás Severo de Isasmendi. Nuestro vehículo corta la Quebrada de las Flechas, así denominada por el parecido de sus formaciones con estas armas arrojadizas en un paisaje surrealista y de aspecto lunar. Más tarde llegamos a Cafayate, otra gema colonial conocida por sus viñedos, donde no perdemos la oportunidad de deleitar nuestros paladares con las variedades de vino que fueron introducidas por los jesuitas en el siglo XVIII.

Ruinas incas, costumbres alemanas y arte de roca

Leaving Dejando atrás Cafayate y las hileras de vides, el paisaje se torna de nuevo desértico. ¡Resulta difícil imaginar cómo alguien puede haber construido aquí un hogar, aún cuando tropezamos con las antiguas ruinas de Quilmes, y comprendemos que la gente lo ha estado haciendo durante mucho tiempo! Al asentamiento se le fecha alrededor de 1000 años A.D, cuando el sitio se desarrolló como parte de la cultura Diaguita/Calchaquí. Luego vivió bajo la influencia inca hasta el siglo XVIII. Con una extensión de cerca de 30 hectáreas, la ciudad una vez acogió a más de 5.000 personas en estructuras adosadas con gruesas paredes por encima de las tierras de labranza irrigadas. ¡Ese es el cambio absoluto que supuso, después de todo, la arquitectura colonial!

Sin darnos cuenta estamos a punto de vernos inmersos en un nuevo cambio: Tafi del Valle. Abandonando el seco valle, giramos hacia el este y comenzamos la subida a esta pequeña ciudad que en verano se llena de los turistas que procuran evitar el bochornoso calor de los llanos. Inmediatamente apreciamos las diferencias. Justo sobre el paso, el paisaje nos lleva hacia verdes campos llenos de vacas y caballos. Bastantes casas de campo alpinas se dejan ver en las cuestas de las colinas. Casi olvidamos que estamos en Argentina… hasta que un olor de carne que chisporrotea llega a nuestro campo: asados… El tiempo, sin embargo, no está con nosotros. La lluvia no es el elemento ideal para acampar y oímos que al otro lado hay cielos más soleados. De hecho, los encontramos, pero también encontramos una pequeña comunidad alemana donde reina el chucrute, bratwurst, y la cerveza local. Fundada en 1930 por dos especuladores alemanes, Villa General Belgrano creció cuando se establecieron en este lugar los marineros supervivientes de un acorazado alemán en 1940. Hoy subsiste sobre todo debido al turismo que opta por probar las delicadezas alemanas. ¡Su Oktoberfest es el tercero más importante después del de Munich y el de Blumenau, en Brasil!

Con nuestros vientres llenos de milhojas, decidimos interesarnos un poco por la historia natural a través de un lugar considerado como Patrimonio Mundial, el Parque Nacional Talampaya. Es una vuelta al desierto, así que conducimos por un camino aparentemente sin fin hasta alcanzar este tesoro que se oculta en las colinas. Para nuestro exprimido vehículo el hecho de que no esté permitido introducirlo en el Parque es una bendición. Los viajes están guiados para no alterar el desarrollo de la delicada flora y fauna que prosperan en el Parque. El viaje resulta realmente impresionante: de los vistosos cañones en pie como centinelas erosionados por el tiempo, al arte de roca que parece detener el tiempo… No teníamos ni idea de que había tanto para ver en el noroeste de Argentina…
El próximo mes continuaremos al Sur, hacia Mendoza, y alcanzaremos el Chile central y del sur, la tierra de los lagos…

Comparte este contenido en:

Buscar en "Vuelta al mundo"
Secciones
Aventura 4x4
Vuelta al mundo
Outback Experience
Ofertas Tienda
Secciones
Noticias
Edición Digital
Libros Digitales
Revista Base 4x4
Ecológicos
Clubes y Actividades
Guía de Clubes
Actividades a largo plazo
Relatos de Clubes
Dar de alta un Club
Conócenos
Datos de Contacto
A tener en cuenta
RSS
Protección de datos
Política de cookies
2008 - Todos los derechos reservados.