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COMPARATIVA


El mejor desafío

MITSUBISHI OUTLANDER 2.0 DI-D KAITEKI / JEEP COMPASS 2.0 CRD LIMITED / TOYOTA RAV4 D4D 163CV LUNA. EL MEJOR DESAFÍO

Al Toyota RAV4, el líder del segmento todocamino, le han salido dos duros oponentes en el Jeep Compass, desde un punto de vista más ligero, y en el Mitsubishi Outlander, más grande y campero, y que ya hemos comenzado a examinar en páginas anteriores.

Texto: Carlos Cancela. Fotos: Miguel Méndez


La disputa de La Copa América en aguas valencianas ha hecho que de alguna forma todos estemos involucrados con el mundo de la Vela al más alto nivel. Y la palabra desafio, que parece haber entrado por derecho propio en nuestro vocabulario del día a día, viene casi perfecta para definir la situación de nuestro mercado.

El Toyota RAV-4 es el líder del segmento todocamino y una referencia entre este tipo de coches. No en vano, Toyota fue una de las pioneras en este nuevo segmento en el que caben los vehículos con unas ciertas aptitudes camperas pero que también van bien por carretera.

Valoración
TOYOTA RAV4 D4D 163CV LUNA
• Destacable: Estética, consumo, prestaciones, agilidad, autonomía, calidad de la terminación interior.
• A mejorar: precio, ángulo trasero.
• Precio: 28.950 euros
JEEP COMPASS 2.0 CRD LIMITED
• Destacable: Precio, agilidad de asfalto, ángulos todoterreno delantero y trasero.
• A mejorar: Autonomía, diámetro de giro, visión y estética del cuadro de instrumentos, altura libre.
• Precio: 28.000 euros.
MITSUBISHI OUTLANDER 2.0 DI-D KAITEKI
• Destacable: Sist. de tracción, estabilidad, visión del cuadro de instrumentos, capacidad del maletero.
• A mejorar: Desconexión del Lock a 50 km/h, ángulos todoterreno, altura libre.
• Precio: 35.500 euros.

Dinámicamente yo diría que los tres modelos son bastante parecidos. Todos ellos ofrecen una muy buena estabilidad en carretera, sin duda su terreno ideal. Tienen, además, pocas inercias en comparación con sus hermanos camperos de verdad, y la presencia de ruedas independientes les confieren un funcionamiento bastante parecido al de un turismo en el asfalto.

En este apartado hay que mencionar el funcionamiento del Outlander, que es magnífico gracias a un eje trasero multibrazo que funciona a las mil maravillas, permite un perfecto guiado del vehículo y un gran aplomo en todo tipo de trazados. Aunque los tres están a un gran nivel en el apartado de estabilidad, yo situaría por delante al modelo de Mitsubishi, aunque por un escaso margen.

Por lo que se refiere al uso en pistas forestales, los tres ofrecen un funcionamiento muy agradable y dejan un pequeño margen sin necesidad de desconectar el ESP. Sólo cuando el coche empieza deslizar entra este sistema de ayuda a la conducción, ofreciendo una gran seguridad adicional. En todos los casos el ESP es desconectable para poder superar una zona complicada con nieve o hielo, o arena.

En cuanto a su precio, es también razonable. El Compass es el más barato de los tres con un precio de 28.000 euros en esta versión Limited, mientras que el RAV con el acabado Luna sube hasta 28.950 euros. Por lo que respecta al modelo de Mitsubishi, en el caso de la versión que hemos probado se sube mucho, ya que es la más equipada. En concreto es el Kaiteki, cuyo precio es de 35.500 euros, poco comparable con los otros dos. Pero tampoco su equipamiento es comparable, con asientos de cuero térmicos, con un equipo de sonido con 650 watios y 9 altavoces, con regulación eléctrica del asiento del conductor o con sistema Bluetooth. Sin embargo, con un equipamiento similar al de sus rivales, la versión Intense cuesta 30.450 euros, un precio más asimilable al de sus rivales. El mercado de los vehículos todocamino está cada vez más movido en España. Ahora han llegado estos dos nuevos rivales del RAV-4, el Jeep Compass y el Mitsubishi Outlander, pero pronto llegarán otros nuevos. A la vuelta de la esquina están el Peugeot 4007 y el Citroën C-Crosser, primos hermanos del Mitsubishi Outlander, pero también el Honda CR-V y otros que se irán presentando en los próximos meses.



Por ello, el Jeep Compass y el Mitsubishi Outlander, los dos modelos recién lanzados al mercado, se pueden considerar como aventajados retadores que desafían al vigente poseedor del título de líder del mercado todocamino.

Los dos son rivales de cuidado, con enfoques y puntos de vista muy diferentes, pero en ambos casos son modelos que vienen a intentar destronar al RAV-4. Además, se da el curioso caso de que ambos modelos, uno de una marca norteamericana y otro de una japonesa comparten el mismo grupo motriz y la misma caja de cambios, ambos de origen Volkswagen.

Se trata del propulsor de 2 litros con la última tecnología inyector-bomba que proporciona una potencia de 140 CV, más que suficientes para mover con bastante soltura ambos modelos y de paso para superar, por un escaso margen al modelo de Toyota. Sin embargo, el RAV guarda un magnífico as en la manga, como es el hecho de contar con una versión mucho más potente también en gasóleo (con 177 CV), algo que ni Jeep ni Mitsubishi poseen.

Este es, además, un duelo muy interesante que reune a las versiones más ligeras de todocaminos de los fabricantes especialistas de todoterreno de toda la vida. Tan sólo se nos ha quedado fuera esta vez el Freelander de Land Rover.

Pero vayamos ya con el trabajo de analizar y comparar los tres todocamino. Dos de ellos tienen un enfoque algo más familiar, más femenino, más tranquilo, más suave o más ligero, que son el Toyota RAV4 y el Jeep Compass. En ambos casos los coches miden cerca de 4,4 metros, ofrecen una habitabilidad suficiente y unas posibilidades camperas razonables. Incorporan un sistema de tracción con posibilidad de bloqueo del diferencial central.

En realidad esto lo lleva el Toyota, porque en el caso del Jeep no tiene diferencial central y se recurre a un sistema con embragues en el tren posterior que conectan la tracción. De cualquier modo, ya sea de una u otra forma, en ambos casos se puede convertir el coche en un poco más campero gracias a este botón (en el Toyota) o palanca (Jeep).

Por el contrario el Outlander es algo más campero, ya que ofrece un sistema de tracción más sofisticado similar al del Nissan X-Trail con tres posibilidades, 4X2, 4X4 y 4x4Lock. Con ello, el conductor dispone de una mayor capacidad de elección y necesita por ello saber algo más. Aunque en realidad el sistema desconecta automáticamente la posición Lock cuando se superan los 50 km/h para evitar averías.

Decíamos antes que Toyota y Jeep están en los 4,40 m, mientras que el Mitsubishi llega a los 4,60 m. Esto también le hace diferente a los otros dos, le da mayor habitabilidad, más maletero y le deja abierta la posibilidad de instalar un asiento trasero. Nuestra unidad de pruebas lo tenía instalado y me parece una buena alternativa. No se trata de un asiento grande, que abulta, para llevar a dos adultos, sino de un asiento pequeño, de material de tela, que sirve para llevar de forma temporal a dos niños. Este asiento se pliega muy fácilmente y permite superar un apuro, pero nada más.

Estéticamente el RAV4 está muy bien conseguido. No hay que olvidar que esta es la tercera generación de este modelo, con las consiguientes evoluciones de su estilo, y por ello es una verdadera referencia en el sector. Es difícil superarlo, pero tanto Jeep como Mitsubishi lo han intentado. El primero con unas dimensiones muy similares y una estética diferente, llegada de América y con alguna formas redondeadas en los laterales.

Por su parte el modelo de Mitsubishi recurre a una carrocería algo más grande y con un aspecto más robusto, que contrasta con las de los otros dos modelos más ligeros. Ya saben lo de los gustos, pero a mí me resulta más interesante la de Outlander, quizá porque parece más un todoterreno.
En su interior, el cuadro de instrumentos resulta bastante funcional. Solo en el caso del Jeep resulta algo más mazacote porque mantiene el aire de familia de sus hermanos todoterreno, siendo algo más vertical en su acabado. Por el contrario, el del RAV4 es algo menos vertical y más ligero, mientras que el del Outlander es el que más me gusta, ya que está tan inclinado que ofrece una visibilidad realmente magnífica.

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