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De la mano de Santana y a bordo de un Aníbal, el camino del destierro del Cid y sus diferentes correrías serán la base argumental de esta serie de rutas enlazadas unas con otras que nos llevarán desde la ciudad de Burgos hasta la costa levantina. En esta primera etapa recorreremos la provincia burgalesa con destino final en la localidad de Santo Domingo de Silos.“Envía a buscar Don Rodrigo a parientes y a vasallos, y les dice como Alfonso del reino lo ha desterrado, y que sólo nueve días de tiempo tiene de plazo, y les pide que le digan quiénes van a acompañarlo. Don Rodrigo habla a los suyos bien y tan mesurado: - Los que conmigo vinieseis de Dios tengáis un buen pago, y también con los que queden me he de sentir obligado. Entonces habló Alvar Fáñez, pues era su primo hermano: - Con vos nos iremos, Cid, por yermos y por poblados, mientras se viva y aliente, nunca pensamos dejaros. Despenderemos por vos las mulas y los caballos; Disponed del haber nuestro, ovejas, vacas y paños. Siempre a vos os serviremos como amigos y vasallos. Lo que Alvar Fáñez ha dicho los demás lo han otorgado, y el Cid agradece mucho cuanto allí fue razonado. Nuestro Cid deja Vivar para Burgos caminando. Así deja sus palacios, yermos y desheredados”. La ruta comienza en el aparcamiento del monasterio de San Pedro de Cardeña. Allí, tras cuatrocientos metros de asfalto, tomamos un primer y largo tramo de pista que a través de páramos y bosques nos conduce en dirección sureste, para finalmente descender hacia la carretera junto a la población de Los Ausines - dividida en varios núcleos - tras atravesar la antigua vía férrea Santander - Valencia, que nunca llegó a terminarse pese a que se construyeron más de trescientos kilómetros, tomamos un nuevo tramo de pista en el que debemos rodear una gran finca cercada con un vallado cinegético donde encontraremos fácilmente barro. Dentro de esta finca se encuentra el antiguo convento de San Quirce. Tras alejarnos de la cerca de la finca descendemos hasta llegar a la población de Cubillo del Campo, que atravesamos de frente para tomar de nuevo un tramo de pista a la salida del pueblo y cruzar la carretera (para esto último hay que prestar atención, ya que esta carretera tiene bastante tráfico). Un nuevo tramo de pista nos conduce hacia el sur, ascendiendo hacia la loma situada frente al pueblo. Muy poco después comenzamos a descender hasta toparnos con una nueva cerca que queda a nuestra izquierda, y cuyo trazado seguimos otra vez durante algunos kilómetros. Al fondo vemos la población de Madrigal del monte, hasta la cual no llegamos, mientras seguimos hasta la casilla 29, en la que salimos finalmente al asfalto junto a un puente. La Sierra de Mamblas Aquí tomamos la carretera apenas setecientos metros e inmediatamente nos adentramos a la izquierda por una pista que nos lleva a internarnos en la sorprendente sierra de Mamblas, hábitat de numerosas especies de fauna salvaje que viven en este bien conservado bosque. En la casilla 36 llegamos a lo alto de la sierra, donde podemos disfrutar de excelentes vistas del valle por el que discurre la carretera N•234. Un intrincado camino nos sirve para iniciar el descenso, aunque en la casilla 38 lo dejamos para subir hasta la ermita de Nuestra Señora de Mamblas, otro privilegiado mirador. Tras el descenso pronto la aparición de algunos sembrados nos indica la cercanía de una población. Así llegamos finalmente a Covarrubias. El último tramo lo iniciamos por asfalto, continuando desde Covarrubias hacia el sur hasta alcanzar la bonita población de Retuerta, tras la cual nos vamos a internar en un dédalo de pistas que atraviesan un cerrado bosque de encinas y enebros donde el barro puede poner un punto de dificultad al camino. En la casilla 51 llegamos a una pista principal que tomamos en bajada hacia la izquierda, hasta llegar al asfalto. Seguimos por él hasta las ruinas del monasterio de San Pedro de Arlanza, y luego regresamos por el mismo camino. A partir de aquí la pista está en buen estado y atraviesa paisajes en los que espectaculares farallones rocosos abrazan el valle por el que discurre la pista. De este modo llegamos a Contreras, y desde allí un último tramo de pista nos conduce hasta Santo Domingo de Silos, donde ponemos punto y final a esta primera etapa. Por María de la Esperanza |