Como todos los años desde que en 1980 un grupo de entusiastas iniciara este evento, a mediados de julio se celebró en el condado británico de Kent la principal concentración de vehículos militares de las celebradas a este lado del Atlántico.
Texto: Francisco Díaz, fotos: Txus EstebanDe nuevo las extensas instalaciones de la “Hop Farm Country Park” situadas al sureste de Inglaterra, a unos 80 kilómetros de Londres, fueron el escenario escogido por la organización de la más numerosa concentración de vehículos militares de todas las épocas y orígenes que se celebra en Europa. Las cifras indican por sí solas la importancia que ha tomado este evento: más de 3.500 vehículos expuestos, 10.000 participantes y cerca de 80.000 visitantes a lo largo de los cuatro días que dura la concentración. A lo largo y ancho de las trescientas hectáreas que forman esta antigua granja se desparramaron los participantes llegados desde distintos puntos del continente Europeo. Y es que las matrículas de los vehículos no dejaban lugar a dudas: además de los numerosos británicos se podían encontrar vehículos procedentes de Francia, Alemania, Bélgica, Holanda, Suiza, Polonia, etc... De esta forma, y entre la variada procedencia y el elevado número de vehículos expuestos, cualquier visitante podía hacerse a la idea de la evolución que desde principios del siglo pasado, cuando comenzó a masificarse la utilización de los vehículos a motor en los conflictos bélicos, han sufrido este tipo de artefactos, cuyo desarrollo ha estado siempre intrínsecamente ligado a la de los vehículos todoterreno, en una simbiosis que continúa hoy en día. Desde un primitivo carro de combate de la Primera Guerra Mundial, del que no nos extraña que causara terror entre las tropas enemigas dado su aspecto, hasta un moderno Hummer, modelo del que algunas unidades ya se encuentran en manos de los infatigables coleccionistas, el abanico era completo. Cuantitativamente el número de vehículos de la Segunda Guerra Mundial era el más amplio, y entre estos, sin duda, la producción estadounidense era la que contaba con un más completo número de representantes: docenas o cientos de Jeep, GMC 6x6, Dodge WC, y otros vehículos menos extendidos como los anfibios 4x4 y 6x6 Ford y GMC, respectivamente, o los poco conocidos Ford “Low Silouette”, pasando por los Scout, los semiorugas, etc... También de este periodo bélico había buena representación de modelos británicos, especialmente camiones: Austin, Scammel, Bedford, etc... La apertura de los países situados tras el desaparecido telón de acero también ha provocado la llegada de poco conocidos modelos de aquellos lares: como los Gaz 43 de la Segunda Guerra Mundial y sus evoluciones más modernas. También se podían encontrar un buen número de Volkswagen y otros vehículos alemanes originarios del periodo de la gran guerra. La relación pormenorizada sería interminable, pero ésta es una concentración muy recomendable para cualquier aficionado a este tipo de vehículos por la variedad, cantidad y calidad de los vehículos expuestos. Las actividades complementarias pasaban, en esta ocasión, por la recreación de campamentos de diversos conflictos; desde la Segunda Guerra Mundial hasta la de Vietnam, así como el homenaje a algunos veteranos, el animado circuito todo terreno, o la escenificación de distintas batallas. |