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En este tercer recorrido, dejaremos las tierras burgalesas para adentrarnos en otras ya vallisoletanas, atravesando la zona más fértil y conocida de la Ribera del Duero, internacionalmente conocida por sus excelentes y reputados vinos.Este itinerario, que continuamente nos va a llevar en dirección oeste, comienza en las afueras de la ciudad de Aranda de Duero, en la rotonda bajo la autovía A-1. En un primer momento nos dirigiremos hacia la cercana Villalba de Duero, y a la salida del pueblo tomamos una anchísima pista que nos acerca hasta el cauce del río. En la casilla 5 una cadena cortando el camino principal nos obliga a buscar una alternativa, alejándonos del cauce para entrar en un pinar y luego circular entre éste y unos extensos campos labrados, punto en el que encontramos excelentes vistas de toda la vega. Volveremos a descender hacia el río para a partir de la casilla 13 dirigirnos hacia el norte, en busca de la carretera, única forma de cruzar el río Gromejón que se interpone en nuestro camino. Rápidamente tomamos un nuevo tramo de pista que se interna entre viñedos, hasta llegar a la bodega Haza, desde donde seguimos por asfalto hasta la cercana Roa de Duero. Otra vez al final del pueblo retomamos la pista que discurre ahora por la rica vega del Duero, pasando muy cerca de Membrilla de Castejón, donde podemos ver sus antiguas bodegas excavadas en la colina, saliendo finalmente al asfalto muy cerca de San Martín de Rubiales. De nuevo junto al Duero, el siguiente tramo de pista discurre paralelo al río y muy cerca del cauce, saliendo finalmente al asfalto por el que continuamos hasta la localidad de Peñafiel. Pasado Peñafiel nos vamos a alejar brevemente del río a través de un paisaje de blanquecinas colinas que nos conduce a la localidad de Manzanillo, desde donde bajamos de nuevo a la carretera principal N-122, por la que avanzamos a través de una de las zonas de viñedos más ricas y conocidas y donde se ubican algunas de las bodegas más importantes hasta Quintanilla de Onésimo. Allí atravesamos el Duero para continuar ahora por su orilla norte. Un largo tramo de pista nos va a conducir hasta Villabáñez, regresando hacia el río que volvemos a encontrar en la localidad de Tudela de Duero. La cercanía a Valladolid capital nos aconseja tomar un enlace de asfalto que nos conduce hasta Viana de Cega, y en ese lugar retomamos la pista que ahora nos conduce hacia la vega del río Adaja, que seguimos hasta que éste desemboca en el Duero. El último tramo de pista transcurre por bellos pinares con un cómodo y divertido firme arenoso, por pistas que nos llevarán hasta las cercanías de Tordesillas, donde ponemos punto y final a este tercer recorrido. |