A lo largo de la ruta encontraremos numerosas bodegas que ofrecen la posibilidad de ser visitadas, enseñas como Haza, Vega Sicilia, etc… pero quizá merezca la pena continuar hasta Peñafiel, y allí subir hasta su espectacular castillo -la "peña fiel de Castilla"- que actualmente alberga el Museo Provincial del Vino (información en el teléfono 983 88 11 99), y donde podremos conocer todos los aspectos relacionados con la cultura vitivinícola de esta comarca, cuyos caldos cuentan con la apreciada denominación de origen Ribera del Duero. En el casco antiguo de la población merece la pena visitar la llamada Plaza del Coso, en la que se siguen celebrando espectáculos taurinos. En esta misma plaza hay una recreación del poblado Vacceo de Pintia, situado en las cercanías de la localidad, En la plaza de España se levanta la iglesia de Santa María, que alberga el museo Comarcal de Arte Sacro, pudiéndose visitar también las iglesias de San Miguel y San Pablo.
Importante y tradicional nudo de comunicaciones entre el norte y el sur, y el este y el oeste de la meseta castellana, la villa de Tordesillas conserva su intenso pasado de ciudad cortesana. Un buen punto para comenzar la visita puede ser la el antiguo puente sobre el Duero que hasta hace no tantos años canalizaba todo el tráfico de la N-VI hacia el norte de la península. Desde aquí podemos subir hacia la Plaza Mayor, por estrechas calles flanqueadas de grandes caserones, en las que destacan los típicos balcones castellanos, seña de identidad de esta población. La plaza Mayor, de planta prácticamente cuadrada y con soportales en sus cuatro flancos data del Siglo XVII, y desde aquí arranca la calle de Santa María que nos conduce hasta la iglesia del mismo nombre, de estilos renacentistas y barrocos.
Continuando nuestro paseo encontraremos la Casa del Tratado, donde se ubica el Museo del Tratado de Tordesillas, la oficina de turismo, y al lado el llamado Parque de las Maquetas, donde se reproducen a escala algunos monumentos emblemáticos de la comunidad castellano-leonesa. Descenderemos luego hacia el río, por los llamados jardines de Palacio, hasta llegar al convento de Santa Clara, sin duda uno de los edificios más imponentes de la villa. Antiguo palacio, cuenta con un bellísimo patio, unos baños árabes y algunas salas decoradas con yeserías moriscas. En cuanto a los museos, además del ya mencionado del Tratado, podemos visitar el Museo de Encajes, en la calle Carnicerías, y el llamado museo del Farol, en la restaurada iglesia del convento de San Francisco.
LA TRADICIÓN VITIVINÍCOLA:
Se cree que ya en la época romana se cultivaban vinos en la comarca del Duero, creando lagares para abastecer a sus legiones. Durante la edad media, algunos monasterios continuaron con la tradición, mientras que en muchos pueblos se cultivaban pequeñas extensiones de viñedos para obtener un caldo que en gran medida se utilizaba para el autoconsumo o la venta local a pequeña escala. La fundación en la segunda mitad del siglo XIX por parte de la familia Lecanda de una bodega a orillas del Duero en la que se aclimataron vides de tipo cabernet sauvignon, merlot y malbec, supuso un cambio cualitativo, y muy pronto aquel vino denominado Vega Sicilia comenzó a ser reconocido. Pero en 1898 una plaga de filoxera acabó con los viñedos de la Ribera del Duero, y aunque Vega Sicilia consiguió recuperar la fama la mayoría de los vinos de la comarca se mantuvieron en el anonimato. Tendrían que llegar los años 70 del pasado siglo para que Alejandro Fernández crease su bodega en Pesquera de Duero. El vino Pesquera pronto se convirtió en uno de los tintos más afamados de nuestro país. En 1982 con la obtención de la Denominación de Origen, se dio un salto cualitativo, ya que a medida que la cultura vinícola aumentaba en todo el país, numerosos pequeños productores mejoraron sus caldos hasta conseguir que esta relativamente pequeña comarca que atravesamos en este recorrido se haya convertido en una de las más importantes productoras de vino de calidad de la península. Los viñedos se extienden a ambos márgenes del río, ocupando las terrazas intermedias mientras que la parte más cercana al curso de agua la ocupa el regadío y las zonas más altas el cereal. El clima continental de esta comarca, con temperaturas extremas de veranos muy cálidos e inviernos muy fríos, la calidad de los suelos de tipo en gran medida arcillosos y las numerosas horas de sol conforman un ambiente idóneo para que las uvas, en su gran mayoría del tipo tinta o tempranilla, adquieran su madurez ideal.
Ligado a la viticultura, el ecoturismo se ha convertido en una actividad en alza en toda la comarca, pudiéndose visitar numerosas bodegas para comprender el proceso de elaboración del vino, estas son algunas de ellas:
BODEGAS PROTOS
C/Bodegas Protos, 24-28 Peñafiel (Valladolid),
Telf.: 983 878 011.
BODEGAS PAGO DE CARRAOVEJAS
Camino de Carraovejas, s/n. Peñafiel (Saliendo de Peñafiel por la N-122, dirección Valladolid),
Telf.: 983 878 020.
BODEGAS VEGA SICILIA
Carretera N-122, Km 323 (Valbuena de Duero),
Telf.: 983 680 147.
BODEGAS ARZUAGA NAVARRO
Carretera N-122, Km 325 (Quintanilla de Onésimo)
Telf.: 983 681 146.
ABADÍA RETUERTA
Carretera N-122, Km 332.5 (Sardón de Duero),
Telf.: 983 680 314.