No es una prueba de raid, ni tampoco una competición de tipo Rainforest centrada en la conducción todoterreno más extrema, pero sí resulta una experiencia divertida. Las calles de la ciudad de Vigo se han llenado de público para ver evolucionar a unos extraños vehículos de las formas más variadas. El circuito tiene 710 metros y en alguna zona del trazado hay rampas pronunciadas que complican la evolución de los vehículos. El pasado 19 de septiembre, y con el apoyo de Red Bull, un total de 63 equipos tomaron la salida en esta particular aventura de los autos locos. El ganador de la prueba ha sido el equipo vigués “Gripaos Racing” que sin duda ha sabido aprovechar su conocimiento de la zona para alzarse con la primera posición. Su coche artesanal era una mezcla entre un monoplaza y una bañera. La segunda posición fue para el equipo albaceteño “Mortadelo y Filemón”, cuyos integrantes eran una réplica casi exacta de los personajes de Ibañez. Y en tercera posición se clasificaron “Cuarzo y sílice soaprock”, un equipo de trogloditas llegados desde Barcelona. Además, Dani Sordo hizo una bajada rapídisima a los mandos de un auto loco con forma de lata muy espectacular. Fue una experiencia inolvidable. |