A lo largo de la historia del Jeep - y también en la de otros muchos todoterreno - los transmutaciones entre versiones civiles y militares se han sucedido constantemente. Se han producido TT´s que nacieron para uso militar y a partir de los cuales se desarrollaron versiones civiles, como es el caso del primitivo MB de la Segunda Guerra Mundial, que fue el precursor de toda la gama civil de los Jeep, mientras que en otros casos, como el que en esta ocasión nos ocupa, el proceso fue el contrario, se partió del civil CJ3-A para desarrollar una versión militar.
El aspecto de los M-38 es en gran medida muy parecido al MB, ya que debemos recordar que nos encontramos ante el último Jeep de "morro bajo". Pero los iniciados en la marca pronto se darán cuenta de algunos detalles que lo delatan, especialmente los faros delanteros, bastante más grandes y protuberantes que en el MB, y que incluyen una pequeña defensa. Otros cambios son una boca de llenado del depósito de combustible más grande que en la versión civil, para facilitar un repostaje rápido, mientras que el lado derecho de la carrocería recupera la pala y el hacha, con sus correspondientes hendiduras para acoplarlas. Además, un buen observador se dará cuenta de que los neumáticos son más altos de lo normal, y es que para tratar de mejorar sus capacidades off-road, a este modelo se le dotó de unos neumáticos en medida 7,00 x 16, además de acortar ligeramente los desarrollos.
El motor también sufre algunos cambios que aumentan ligeramente la potencia, mientras que el sistema eléctrico pasa a ser de 24 voltios, y cuenta con un dispositivo que por medio de un conector rápido permite arrancar fácilmente el vehículo en caso de quedarse sin batería, o bien conectar a esta diversos útiles. Además, la parrilla delantera es abatible, para facilitar las reparaciones, y por último, otra novedad son los cambios introducidos en el eje trasero, que a pesar de mantener su arquitectura rígida, sustentado por ballestas, ahora es de tipo semiflotante, para tratar de mejorar el comportamiento. De forma opcional algunas versiones equipaban otras mejoras como un cabrestante en el frontal o un equipo de vadeo profundo.
Fabricado sólo durante dos años en los Estados Unidos, y posteriormente por parte de la filial canadiense de Ford, el M-38 es un modelo muy poco extendido y actualmente muy valorado y buscado por los coleccionistas. La unidad que presentamos en esta ocasión perteneció a nuestras Fuerzas Armadas, aunque no deja de ser un "rara avis", porque para acabar de complicar el tema entre versiones civiles y militares, en nuestro ejército se utilizaron principalmente unidades ¡del CJ3-A!