|
Relacionados
Enlaces
Descargas
|
|
|
En esta tercera etapa, vamos a desviarnos de la ruta principal del destierro del Cid para visitar las tierras que protagonizan la tercera y última parte del Cantar, la llamada Afrenta de Corpes, sin duda uno de los episodios más conocidos de la obra.Comenzamos este recorrido en la localidad del Burgo de Osma, en el aparcamiento del Hotel Río Ucero, desde donde partimos en dirección sur siguiendo precisamente el cauce de este río. No tardamos en desviarnos a la derecha por una pista recientemente asfaltada, y poco después (casilla 3) tomamos a la izquierda una pista en buen estado que nos conduce casi directamente hasta la localidad de Alcubilla del Marqués. La atravesamos para adentrarnos en otra pista en buen estado que nos lleva hasta las afueras de San Esteban de Gormaz, donde iniciamos un bucle que finalmente nos hace regresar a esta misma población, por lo que podemos dejar su visita para el final de la ruta. Una vez dejamos atrás las calles de San Esteban de Gormaz, a la salida del pueblo, nos espera la carretera de Quintanilla de tres Barrios, y tras pasar bajo el nuevo trazado de la N-122 cogemos a la izquierda una pista que se interna en una extensa zona de cultivos. Esta es una zona en la que los únicos problemas que podemos encontrar son los derivados de la presencia del barro. Ascendemos hacia una colina y en la casilla 17 nos introducimos en otra pista en bajada que nos conduce hasta la localidad de Rejas de San Esteban. Atravesamos todo el pueblo por la calle principal, y a la salida tomamos una pista en buen estado en dirección norte, pista que en la casilla 22 gira a la derecha, aunque nosotros continuamos de frente por un tramo con profundas roderas de tractor. En la casilla 23 salimos a la carretera muy cerca de Zayas de Bascones, avanzamos brevemente sobre asfalto e inmediatamente giramos a la izquierda por una pista que comienza en buen estado y luego se convierte en un estrecho camino, donde de nuevo tendremos que prestar atención en caso de barro. Finalmente, en la casilla 28, salimos de nuevo al asfalto hasta llegar a la pequeña población de Zayas de Torres, que cruzamos para salir también por asfalto hasta la casilla 30, donde retomamos la pista que finalmente nos conduce a un cruce, y allí optamos por la posibilidad de seguir de frente (casilla 32). En principio, este tramo de pista se encuentra en buen estado, pero a medida que se interna en el valle va degenerando, y no tardamos en encontrar profundas roderas de tractor y mucho barro. En la casilla 37 llegamos a la población de Cuzcurrita de Aranda, apenas un par de naves y un diminuto cementerio, donde retomamos el asfalto que nos conduce hasta la medieval población de Peñaranda de Duero. Desde Peñaranda salimos por la carretera en dirección a La Vid, e inmediatamente nos adentramos en una pista que nos conduce dirección sur, entre viñedos, muy cerca del Duero y del impresionante monasterio de La Vid. Sin perder rumbo sur, cogemos una pista que arranca detrás del monasterio y asciende hacia un tupido bosque de robles y pinos, donde no es raro que nos topemos con algún ciervo. La pista se encuentra en buen estado, y por ella llegamos a la carretera muy cerca de Castillejo de Robledo (casilla 58), población a la que descendemos. Tras la obligada visita a esta bella y cidiana población, nuestro recorrido continúa saliendo del pueblo por una pista señalizada como “Camino del Cid”, que en un primer momento discurre por un pequeño valle, para luego remontar y llegar a una zona donde las sabinas o enebros salpican algunos campos de labor. En ellos destacan grandes montones de piedra que los agricultores sacan del sembrado formando auténticas murallas. Finalmente la pista inicia el descenso hacia la ya visible población de Valdanzo, donde tomamos brevemente el asfalto para continuar por un estrecho camino que asciende, de nuevo, entre campos de labor. En la casilla 72 nos cruzamos con una pista principal, pero nosotros seguimos buscando un descenso que no se demora en llevarnos a salir otra vez al asfalto muy cerca de Miño de San Esteban. En Miño de San Esteban vamos a afrontar el último tramo de pista de esta ruta, que se inicia junto a una antigua fuente. En un principio la pista, ancha y clara, asciende hacia una colina, pasando junto a algunos areneros de tierra arcillosa, pero pronto desciende hacia el valle del Duero, claramente visible al fondo. Poco antes de Soto de San Esteban llegamos a una zona de naves, corrales y algunas casas, allí tomamos una estrecha pista asfaltada que nos conduce hasta la carretera por la que llegamos a San Esteban de Gormaz donde, finalmente, damos por terminada esta tercera etapa. Por María de la Esperanza |